Cap5.
Quedé desmayada, no sé cuánto tiempo pasó, pero cuando reaccioné ya estaba en mi habitación; exhausta con un intenso frío que recorría todo mi cuerpo haciéndome tiritar los dientes…Joe junto a mi… Acariciándome los cabellos… cuándo lo miré me dijo: -Que gran susto me has dado!... Mi vida… no se qué haría sin ti-… le sonreí y le dije: -Mi amor, no permitiré que la vida me separe de ti, no ahora!... Pero dime: ¿Cómo está el bebe? ¡En perfectas condiciones! -¡Linda, preciosa como tú!-
Me sentía feliz, inmensamente feliz, tanto, que tenía miedo… Tanto sufrimos y tantas cosas pasamos para llegar a este punto… tener un hijo es parte de un sueño dorado, parte de la culminación de la mujer, dar vida… Y ver en carne viva la prolongación de tu amor en un hijo, era maravilloso!!
Era realmente hermoso ver a nuestra hija crecer sus primeros pasos, sus primeras palabras, su primer sonrisa… en fin; poco a poco Joe en el trabajo iba destacando, pareciera que Azul, nuestra hija, le hubiera dado cuerda para no parar y sobresalir con todo ímpetu cada vez nos sentíamos más enamorados… Bueno eso creía.
No me di cuenta de que cada día que había pasado me dedique a ser madre, y casi por completo me olvidé de mi adorado Joe, era cariñosa, siempre buscando cocinarle lo que a él le agradaba… tenía sus ropa limpia, impecablemente planchada, la casa era un espejo, todo parecía estar bien…
Pero no era así, porque me olvidé de ser su amante, su confidente, su amiga, su ¡¡¡mujer!!! Y sólo era su esposa, y la madre de su hija… Me olvidé de mi aspecto personal, de que él me encontrara ¡¡¡perfumada, arreglada, esplendorosa!!! Cómo antes de que llegara Azul…
Habían pasado casi siete años, y no había querido tener más hijos porque Azul llenaba todas mis esperanzas, porque la economía hasta ese momento no lo había permitido…
Pero cuando festejamos nuestro séptimo aniversario todo cambió drásticamente… pues Joe se convirtió en Gerente general de un grandioso hotel, el mejor de México, así que tuvimos que dejar nuestra ciudad natal, y cambiarnos de residencia, fue muy difícil dejar a la familia, a los amigos, a la gente, tantas cosas…
Partir fue unos de los momentos más triste de toda mi vida, porque nunca sabes si ese nuevo inicio tendrá regreso a tu ciudad… así que tuve que acostumbrarme a mi nueva vida…
Joe trabajaba incansablemente y parecía que nuestra relación poco a poco comenzaba a distanciarse… No me quería dar cuenta de ello y pensaba que era porque tenía demasiado trabajo, la casa comenzó a estar distinta, podía comprarme prácticamente lo que me gustaba, no había más escasez económica, pero yo había cambiado… Deje de ser jovial… ya no era aquella jovencita coqueta y sensual con la que Joe se había casado… al ser madre me olvidé de todo eso… pensé que nada nos separaría pues ya estábamos casados…
Hasta que después de meses de mi nueva vida comencé a darme cuenta que Joe no era el mismo…
Cada día que pasaba me daba cuenta de que hablábamos menos, de que ya no me decía que lucía hermosa, se enojaba con frecuencia cuando estaba en casa, o salíamos… No era tolerante con Azul.
-¿Por qué eres así?- Le dije… ¿te pasa algo?
-¿Así cómo?- gritando y exaltado contestó.
-Joe, que pasa contigo, tenemos casi un año que llegamos a esta ciudad y has cambiado-
-Tú también has cambiado contestó, al mismo tiempo que sacaba un cigarrillo- ¿Porqué no me lo habías dicho?
-No se, no lo se- ¿Qué pasaba por su cabeza? tenía un terrible presentimiento, sentía un gran nudo en la garganta, y un inmenso hueco en el estómago... esa actitud… esa actitud jamás la había visto en Fernando… dejé esa plática inconclusa pues debía acostar azul, finalmente en ese momento creo que fue lo mejor para no hacer una discusión de ese momento, pues los ánimos estaban bastante subidos, creo que a veces, es mejor callar, pensaba tantas cosas…
Llevé a su recamara a Azul y se durmió… Al entrar a nuestra habitación Joe se estaba arreglando, entonces le pregunte:
-¿Vamos a salir amor?-
-Contestó ¿salir? No, no... Saldré solo yo...
-¡Ahhh! Ok, ¿a dónde irás? Con mi jefe saldremos a tomar una copa… No se porque sentí que no me decía la verdad… Oh Dios, no quería pensar mal ¿Por qué presentía algo malo?... cuando se fue inmediatamente hice una llamada a la esposa de su jefe, con la que afortunadamente llevaba una excelente relación… Sin preguntarle nada me dijo:
-¿Cómo ves (Tn)? que ahora se fueron sin nosotras otra vez-…
-Pues si le dije-. Ya ves, quizás hablarán de algunos proyectos, -¿crees?- - pues si supongo… o ¿no?- pues eso espero porque Pool es un ¡¡infeliz!!!
- ¿Cómo? Ay no me digas eso, si se ve que se llevan excelentes
-No es así (Tn), las apariencias a veces engañan, pero mira ya tenemos un tiempo de conocernos y quisiera contarte algunas cosas, yo tengo 5 años viajando con Pool, casi desde que nos casamos es por eso que no tengo muchas amigas, no frecuento a nadie, pero si quisiera platicar contigo para que no te pase lo que a mi…. Dime, ¿puedes mañana?
-Claro! Le contesté-
-Bueno, nos vemos para desayunar está bien paso por ti, si te espero, Bye.-
Colgué el teléfono y me quede aún más angustiada que antes, que referencias me daba de su marido… Era el jefe de mi esposo...
¿Qué me querría decir?... me quedé dormida pensando… Cuando desperté eran la 3:00 de la mañana… y Joe no había llegado… Se había ido a las 9:00 de la noche… Le hablé al celular y no contestaba…
Oh Dios espero que no le pasé nada, casi después de que colgué el teléfono llegó, -¡mi amor!, que bueno que llegaste, estaba preocupada, ¿cómo te fue?
-Bien, amor bien… Se nos fue el tiempo rapidísimo pero ya mañana platicaremos-…
-Por supuesto, yo no le dije nada de lo que Rebeca me había dicho acerca de Pool- , -me tomó de la mano y me dijo ven…. Acércate-… -me beso tan apasionadamente como hacía años que no me besaba….. y me hizo el amor con tal desesperación, que me hizo estremecer disipando todas mis dudas,- pensé: -no pueden estar las cosas mal…. ¡¡Estoy equivocada!!-
Al día siguiente se fue muy temprano, y me dijo: -No me esperes a comer, me iré a comer con Pool, -con ¿Pool? pregunté – -si, si… ¿por que te extrañas?- Pues es que siempre le dices jefe… y bueno se me hizo raro que le llamaras por su nombre… –si, lo que pasa es que ayer hablamos mucho, tu sabes hemos salido muchas veces ya, y bueno rompimos el hielo… (una risa nerviosa mientras se ponía la corbata) -Sólo me quedé viendo-
Y no dije más…
Más tarde Rebeca pasó por mi, mientras desayunábamos me decía cuan infeliz había sido a partir de que llegaron a esta ciudad, pues las constantes salidas de Pool con Iván habían hecho que Pool cambiara y comenzara deteriorarse su relación
-Te digo todo esto (Tn) porque no quiero que pases por lo mismo pues te aprecio, te estoy alertando para que no te suceda lo mismo que a nosotros pues en tu caso está Azul de por medio...
-Me decía con lágrimas en los ojos- Yo he soportado esa situación porque me siento sola, y no tengo a nadie en este país… ¡pero pronto dejaré a Pool! -¿No te entiendo Rebeca, que es lo que te ha hecho, porque te expresas así de él?-
-¿Aún no lo entiendes? -Me preguntó- Pues, no solo me dices que es un infeliz, pero no me dices la razón…
–Fue ahí cuando comenzó a llorar
-Es que el está con otra mujer, ¿sabes cuánto tiempo ha pasado sin que hagamos el amor?, ¡tres meses, tres, y no me toca! ¿Tú crees que eso es normal, lo crees?
-Me quedé sin habla- y ese Iván lo odio porque él fue quien lo motivo a esto, él...
- No sabía que decirle-... La veía tan desesperada… Hasta que se calmó -le dije, bueno pero yo creo que Pool está bastante grandecito como para tomar sus propias decisiones-…
-Ay (Tn)- como se ve que no conoces a los hombres, ellos por no quedar mal, se dejan envolver en una situación de la que luego no pueden salir... Como le pasa a Pool, lo he visto con ella y se hace el desentendido… Se vuelven cínicos, y no les importa el tiempo que pasamos junto a ellos, lo que les damos… lo que dejamos por estar a su lado.
-No sabía que decir-… me sentía apenada y confundida porque Joe salía constantemente con Pool y con Iván… y cada vez mis sospechas crecían más… y después de tres meses más… ¡confirmé mis sospechas!

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